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martes, 2 de diciembre de 2008

ZUMOSOIL: estará en producción en 2010

La primera planta del mundo que aprovecha residuos cítricos utiliza tecnología valenciana

Producirá bioetanol y alimento animal

Se ha presentado, en el marco de la jornada “Innovación en gestión de subproductos cítricos”, un novedoso proyecto empresarial en el que participa el Instituto de Ingeniería de Alimentos para el Desarrollo (IIAD) de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).

Algunos de los ponentes que participaron en la jornada que se celebró en la Ciudad Politécnica de la Innovación. Autor: IIAD.

Una empresa de reciente creación construirá próximamente en la población de Silla (Valencia) una planta industrial que reutiliza cáscaras de naranjas para obtener nuevos productos como el bioetanol. La Universidad Politécnica de Valencia, a través del IIAD, ha desarrollado la tecnología necesaria para poner en marcha este proyecto pionero en el mundo.

En una planta de zumos cítricos, por cada tonelada de naranja, un 40% se convierte en zumo y el restante 50% es subproducto o residuo (corteza, semillas y pulpa). Actualmente, se utiliza parte como alimento de ganado pero su rápida fermentación lo convierte en un problema medioambiental. En cualquier caso, debido a su elevado contenido en humedad, el transporte de los residuos resulta muy costoso, además de suponer un problema logístico.

Como explicó el director del Instituto, Pedro Fito, hasta hace unos años en otras partes del mundo se vendía a fábricas que secaban los residuos para fabricar piensos y de esa manera se podían tratar sin el problema de los olores. Sin embargo, esas soluciones de hace 20 años ya no son rentables por el aumento del precio del combustible y de la energía eléctrica.

En un claro ejemplo de transferencia de conocimiento, la Politécnica ha trabajado para el desarrollo de un proyecto de aprovechamiento de dichos residuos con la empresa que construirá la planta industrial. “Convertir un problema en una oportunidad de negocio al transformar el subproducto en materia prima”, es el objetivo del programa que se puede adaptar a los excedentes de otras industrias agroalimentarias en el futuro.

Con esta nueva tecnología el proceso de revalorización de residuos es sostenible y rentable al gastar menos energía y no tener efluentes. Del proceso se obtienen varios productos: “pellets” deshidratados (pienso para animales); aceites esenciales (D-limoneno); bioetanol y, además, se recupera la mayor parte del agua contenida en los residuos, parte potable y parte apta para el riego.

El biocombustible que generará la planta de Silla es de la llamada “segunda generación” porque no tiene los problemas asociados a los primeros biocombustibles que aparecieron. Al no emplear alimentos como materia prima sino residuos, su producción no influye en el abastecimiento de productos de primera necesidad, como en el caso del maíz, ni tampoco en los precios. Tampoco produce grandes emisiones de CO2, únicamente devuelve a la atmósfera el CO2 que la fruta ha captado durante su crecimiento, destacó Pedro Fito.

Otra característica atractiva desde el punto de vista económico es la flexibilidad de la planta. El proceso industrial está diseñado de tal manera que permite decidir en cada momento cuánto etanol y cuánto pienso se produce, dependiendo de los precios del mercado.

Un grupo de accionistas valencianos del sector agroganadero puso en marcha la sociedad a principios de año y se prevé que la planta empiece a funcionar en 2010. Según la empresa, tendrá capacidad de obtener anualmente 18.000 toneladas de pulpa de cítricos deshidratada; 3.500.000 litros de bioetanol; 200.000 kg de D-limoneno y 80.000 metros cúbicos de agua purificada.

Mediante un convenio de colaboración suscrito con la UPV, los investigadores del Instituto seguirán desarrollando mejoras en la tecnología aplicada. Nuevas investigaciones en este campo incluyen la aplicación a otros subproductos agroalimentarios y la identificación de micro componentes valiosos en los residuos. Buscar una tecnología de separación más eficiente y disminuir el gasto energético son otros de los objetivos que se plantea desde el IIAD.

Fuente: RUVID
http://www.plataformasinc.es/index.php/esl/Noticias/La-primera-planta-del-mundo-que-aprovecha-residuos-citricos-utiliza-tecnologia-valenciana

miércoles, 9 de enero de 2008

Zumosoil en Almussafes (Ford Motors)

Almussafes se ofrece a Ford como fábrica mundial de motores verdes

La planta de Almussafes está tecnológicamente preparada para desarrollar este tipo de motores. Sin embargo, la mayor parte de la demanda de estos coches se centra en el norte de Europa

VALENCIA.-La Generalitat valenciana quiere aprovechar la lucha contra el cambio climático para impulsar la industria regional. Su programa para elaborar 37,5 millones de litros anuales de biocombustible a base de desechos de naranjas esconde un proyecto más ambicioso.

El propósito es conseguir que la factoría de Ford en Almussafes acoja la producción mundial de motores ecológicos de la empresa americana.

[foto de la noticia]
El Gobierno valenciano negocia desde hace más de cinco meses con la firma automovilística para que traslade toda la producción a la fábrica valenciana, lo que podría suponer la construcción de hasta 550.000 motores anuales preparados para funcionar con bioetanol.

La planta de Almussafes está tecnológicamente preparada para desarrollar este tipo de motores. Sin embargo, la mayor parte de la demanda de coches ecológicos y biocombustible se centra en el norte de Europa y, en concreto, en países como Suecia, lo que podría provocar que Ford apostara por fijar su producción en otras latitudes más alejadas, en conceto, en el Reino Unido. Una forma de evitarlo sería, precisamente, ofrecer un mercado a Ford en el sur de Europa, al mismo tiempo que se potencia la necesaria «transición energética» de los combustibles fósiles al bioetanol.

[foto de la noticia]
Así, el Consell ya ha presentado a la multinacional americana su proyecto para elaborar zumosoil, tal y como lo ha rebautizado el ex vicepresidente de Estados Unidos y nuevo gurú contra el cambio climático, Al Gore, un biocombustible a base de corteza y pulpa de naranja que podría abastecer a más del 25% del actual parque móvil de la Comunidad Valenciana sin necesidad de renovar motores.

En la actualidad, existen cinco plantas de zumos en territorio valenciano que, unidas a la que se abrirá próximamente en Sagunto, producirían unas 500.000 toneladas de desechos de cítricos anuales, que podrían reciclarse en el anhelado biocombustible.

[foto de la noticia]
Soluciones fiscales

El Consell pretende también desarrollar un Plan Renove Verde cuyo principal objetivo pasaría por incentivar la compra de vehículos ecológicos, como ya sucede en el norte de Europa, a través de subvenciones y otras soluciones fiscales.

Con ello, se pretende acelerar la adaptación progresiva del parque móvil valenciano a la nueva generación de combustibles y, al mismo tiempo, proporcionar un mercado a Ford que incite a la compañía a potenciar Almussafes como centro de su producción de motores ecológicos que, en un horizonte a medio plazo, irá in crescendo.

Fuente: elmundo.es

jueves, 22 de marzo de 2007

Zumosoil: Desechos de naranja para biocombustible

La utilización en los automóviles del bioetanol, elaborado a partir de la pulpa y la corteza de naranja, puede reducir un 90% las emisiones de CO2 respecto a la gasolina

El proyecto impulsado por la Conselleria de Territorio y Vivienda para elaborar un biocombustible para automóviles a partir de la pulpa y corteza de las naranjas permitirá reducir hasta un 90% las emisiones de CO2 en la Comunitat. El ex vicepresidente de EE. UU. Al Gore propuso incluso un nombre: el zumosoil.

La naranja será la base de nuestra Migración Energética hacia la generalización de biocombustibles” nota de prensa del consell.

Mirar al futuro y luchar contra el cambio climático. El conseller de Territorio, Esteban González Pons, anunció esta semana en Madrid, durante unas jornadas sobre este proceso que empieza a notarse en todo el planeta, que la Generalitat va a impulsar la obtención de bioetanol a partir de la pulpa y cáscara de las naranjas que puede ser utilizado como combustible con efectos contaminantes mucho menores que los derivados del petróleo.

El proyecto, impulsado por Territorio y Vivienda en estrecha colaboración con la Conselleria de Agricultura, pretende el desarrollo en la Comunitat de una planta para la fabricación de este combustible.

La Administración autonómica ya se ha puesto en contacto con Ford, referente mundial en la construcción de motores de bioetanol, para que se implique en el proyecto fabricando en Almusafes estos motores.

La Generalitat también ha mantenido conversaciones con las dos principales empresas de fabricación de gas españolas, Abengoa y Acciona, que han mostrado su interés en el proyecto. Aunque Territorio no descarta que puedan participar en el proyecto empresas valencianas.

De esta forma, la Comunitat tendría la materia prima (500.000 toneladas de pulpa y corteza de naranja) y las instalaciones para generar 37,5 millones de litros de bioetanol capaz de dar servicio al 25% del parque actual de automóviles.

Además, la Generalitat pondrá en marcha un Plan Renove Verde que facilite la adaptación progresiva del parque móvil a este tipo de combustible.

Producción

El bioetanol es un alcohol producido a partir de la fermentación de los azúcares que se encuentran en los vegetales. Se trata de un combustible con alto poder energético.

Una de sus primeras aplicaciones a los motores fue impulsado por Henry Ford que diseñó el Ford T para funcionar con etanol. Hasta los años 80 la principal motivación para fabricar este alcohol fue su uso como combustible alternativo para frenar la dependencia del crudo.

Ahora, se el interés se ha entrado en su menor impacto medioambiental. La combustión de bioetanol produce el mismo C02 que absorbió la planta en su crecimiento, con un equilibrio entre emisiones y la captura de este gas.

El Ciemat (Centro de Estudios Energético, Medioambientales y Tecnológicos) dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, calcula que el ahorro de emisiones de CO2 del ciclo del etanol E85 (el que se usará como combustible) es del 90% respecto a la gasolina, 170 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.

Según los cálculos de la Conselleria de Territorio, si en 2017 el 12% del parque automovilístico consume bioetanol, las reducción de las emisiones de CO2 sería de 0,65 millones de toneladas, un 15% del total.

En 2037, con un 40% del consumo procedente de los biocombustibles, los ahorros en emisión superarían el 45% del total (2,15 millones de toneladas. Si todo el parque utilizara este alcohol, las reducciones llegarían al 90%.

El combustible ya tiene una propuesta de nombre: Zumosoil, una propuesta que el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, sugirió a González Pons y que éste se comprometió a tener en cuenta.

Pero al margen del nombre, el hecho es que si el proyecto culmina con éxito, la Comunitat podrá acceder a un combustible más ecológico a partir de una materia prima muy abundante.

El bioetanol puede utilizarse como combustible para coches solo o mezclado con gasolina. El resultante se conoce como gasohol. La combinación más frecuentes son el E10 y el E85, que contienen el etanol al 10% y al 85%, respectivamente.

La E10 es la más utilizada en el mundo, ya que con esta proporción los motores de los coches no requieren ninguna modificación e incluso eleva el octanaje de la gasolina.

El E85 tiene un octanaje cercano a 105. Es algo más bajo que el etanol puro, pero mayor que el de la gasolina normal. Ya se están comercializando en países como Estados Unidos, Brasil o Suecia, entre otros, los vehículos FFV (Flexible Fuel Vehicles) o de combustibles flexibles con motores adaptados.

El proceso más común de elaboración es la fermentación para convertir azúcares en alcohol. Teóricamente, según los técnicos de Agricultura, puede obtenerse etanol de cualquier material orgánico que contenga azúcares y almidones, pero la disponibilidad de la fuente de biomasa determina la viabilidad comercial y por ello los productos son tan interesantes por su abundancia.

Técnicos de la Conselleria de Agricultura han trabajado para superar una serie de dificultades en el proceso de elaboración química y que permiten por primera vez fabricar biocombustible a partir de la naranja.


Fuente: biodieselspain.com

Zumosoil, el combustible del futuro

La utilización en los automóviles del bioetanol, elaborado a partir de la pulpa y la corteza de naranja, puede reducir un 90% las emisiones de CO2 respecto a la gasolina.

El proyecto impulsado en ESPAÑA para elaborar un biocombustible para automóviles a partir de la pulpa y corteza de las naranjas permitirá reducir hasta un 90% las emisiones de CO2. El ex vicepresidente de EE. UU. Al Gore propuso incluso un nombre: el zumosoil.

El bioetanol es un alcohol producido a partir de la fermentación de los azúcares que se encuentran en los vegetales. Se trata de un combustible con alto poder energético.

Una de sus primeras aplicaciones a los motores fue impulsado por Henry Ford que diseñó el Ford T para funcionar con etanol. Hasta los años 80 la principal motivación para fabricar este alcohol fue su uso como combustible alternativo para frenar la dependencia del crudo.

Ahora, se el interés se ha entrado en su menor impacto medioambiental. La combustión de bioetanol produce el mismo C02 que absorbió la planta en su crecimiento, con un equilibrio entre emisiones y la captura de este gas.

El Ciemat (Centro de Estudios Energético, Medioambientales y Tecnológicos) dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, calcula que el ahorro de emisiones de CO2 del ciclo del etanol E85 (el que se usará como combustible) es del 90% respecto a la gasolina, 170 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.

Según los cálculos realizados, si en 2017 el 12% del parque automovilístico consume bioetanol, las reducción de las emisiones de CO2 sería de 0,65 millones de toneladas, un 15% del total.

En 2037, con un 40% del consumo procedente de los biocombustibles, los ahorros en emisión superarían el 45% del total (2,15 millones de toneladas. Si todo el parque utilizara este alcohol, las reducciones llegarían al 90%.

El combustible ya tiene una propuesta de nombre: Zumosoil, una propuesta que el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore.

Pero al margen del nombre, el hecho es que si el proyecto culmina con éxito, se podrá acceder a un combustible más ecológico a partir de una materia prima muy abundante.

El bioetanol puede utilizarse como combustible para coches solo o mezclado con gasolina. El resultante se conoce como gasohol. La combinación más frecuentes son el E10 y el E85, que contienen el etanol al 10% y al 85%, respectivamente.

La E10 es la más utilizada en el mundo, ya que con esta proporción los motores de los coches no requieren ninguna modificación e incluso eleva el octanaje de la gasolina.

El E85 tiene un octanaje cercano a 105. Es algo más bajo que el etanol puro, pero mayor que el de la gasolina normal. Ya se están comercializando en países como Estados Unidos, Brasil o Suecia, entre otros, los vehículos FFV (Flexible Fuel Vehicles) o de combustibles flexibles con motores adaptados.

El proceso más común de elaboración es la fermentación para convertir azúcares en alcohol. Teóricamente se puede obtenerse etanol de cualquier material orgánico que contenga azúcares y almidones, pero la disponibilidad de la fuente de biomasa determina la viabilidad comercial y por ello los productos son tan interesantes por su abundancia.

Técnicos españoles han trabajado para superar una serie de dificultades en el proceso de elaboración química y que permiten por primera vez fabricar biocombustible a partir de la naranja.