jueves, 22 de marzo de 2007

Zumosoil: el nombre propuesto por Al Gore

Al Gore propone que al producto que se genere se le llame ´Zumosoil´


El conseller de Territorio, Esteban González Pons, presentó ayer el plan de migración energética, que pretende convertir la pulpa y la corteza de las naranjas sobrantes, después de elaborar los zumos, en energía renovable (bioetanol). González Pons intervino en el primer Encuentro sobre Energía, Municipio y Calentamiento Global, que se inauguró ayer, y aseguró que el citado plan de la Generalitat es "medioambientalmente ambicioso".

Explicó que su Ejecutivo está dispuesto a poner en marcha una red pública de surtidores de bioetanol y también a iniciar conversaciones con el Gobierno para establecer ventajas fiscales al consumo de esta energía.

Señaló que alrededor de 190.000 hectáreas de la Comunitat Valenciana están destinadas al cultivo de la naranja, lo que supone una producción anual de 4 millones de toneladas.

Además, las cinco fábricas de zumos de la Comunitat Valenciana generan 240.000 toneladas de pulpa y desechos al año, que en breve plazo se podrían convertir en 500.000 toneladas y generar 37,5 millones de bioetanol capaz de suministrar mezcla de combustible para 550.000 vehículos, más del 25% del total del parque automovilístico.

UNA NUEVA MARCA González Pons comentó esta nueva iniciativa con el exvicepresidente del Gobierno de Estados Unidos, Al Gore, quien pronunció la conferencia inaugural del encuentro. Según confirmó el conseller, el exvicepresidente se mostró "muy interesado" en esta medida, y propuso que se le denomine Zumosoil, un nombre, que según aseguró Esteban González Pons, será estudiado por parte de la Generalitat Valenciana.

Con este nuevo proyecto de migración energética, dijo el conseller, "estamos conciliando ecología y economía, ya que a nivel económico podríamos disminuir en alrededor de un 40% la dependencia del petróleo".

Añadió que "se mantendrían las rentas agrarias de 100.000 familias valencianas, se crearían 2.500 empleos directos y 20.000 indirectos, además de un ahorro de derechos de emisión que podría suponer alrededor de 40 millones de euros.

Fuente: elperiodicomediterraneo.com

Zumosoil: Desechos de naranja para biocombustible

La utilización en los automóviles del bioetanol, elaborado a partir de la pulpa y la corteza de naranja, puede reducir un 90% las emisiones de CO2 respecto a la gasolina

El proyecto impulsado por la Conselleria de Territorio y Vivienda para elaborar un biocombustible para automóviles a partir de la pulpa y corteza de las naranjas permitirá reducir hasta un 90% las emisiones de CO2 en la Comunitat. El ex vicepresidente de EE. UU. Al Gore propuso incluso un nombre: el zumosoil.

La naranja será la base de nuestra Migración Energética hacia la generalización de biocombustibles” nota de prensa del consell.

Mirar al futuro y luchar contra el cambio climático. El conseller de Territorio, Esteban González Pons, anunció esta semana en Madrid, durante unas jornadas sobre este proceso que empieza a notarse en todo el planeta, que la Generalitat va a impulsar la obtención de bioetanol a partir de la pulpa y cáscara de las naranjas que puede ser utilizado como combustible con efectos contaminantes mucho menores que los derivados del petróleo.

El proyecto, impulsado por Territorio y Vivienda en estrecha colaboración con la Conselleria de Agricultura, pretende el desarrollo en la Comunitat de una planta para la fabricación de este combustible.

La Administración autonómica ya se ha puesto en contacto con Ford, referente mundial en la construcción de motores de bioetanol, para que se implique en el proyecto fabricando en Almusafes estos motores.

La Generalitat también ha mantenido conversaciones con las dos principales empresas de fabricación de gas españolas, Abengoa y Acciona, que han mostrado su interés en el proyecto. Aunque Territorio no descarta que puedan participar en el proyecto empresas valencianas.

De esta forma, la Comunitat tendría la materia prima (500.000 toneladas de pulpa y corteza de naranja) y las instalaciones para generar 37,5 millones de litros de bioetanol capaz de dar servicio al 25% del parque actual de automóviles.

Además, la Generalitat pondrá en marcha un Plan Renove Verde que facilite la adaptación progresiva del parque móvil a este tipo de combustible.

Producción

El bioetanol es un alcohol producido a partir de la fermentación de los azúcares que se encuentran en los vegetales. Se trata de un combustible con alto poder energético.

Una de sus primeras aplicaciones a los motores fue impulsado por Henry Ford que diseñó el Ford T para funcionar con etanol. Hasta los años 80 la principal motivación para fabricar este alcohol fue su uso como combustible alternativo para frenar la dependencia del crudo.

Ahora, se el interés se ha entrado en su menor impacto medioambiental. La combustión de bioetanol produce el mismo C02 que absorbió la planta en su crecimiento, con un equilibrio entre emisiones y la captura de este gas.

El Ciemat (Centro de Estudios Energético, Medioambientales y Tecnológicos) dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, calcula que el ahorro de emisiones de CO2 del ciclo del etanol E85 (el que se usará como combustible) es del 90% respecto a la gasolina, 170 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.

Según los cálculos de la Conselleria de Territorio, si en 2017 el 12% del parque automovilístico consume bioetanol, las reducción de las emisiones de CO2 sería de 0,65 millones de toneladas, un 15% del total.

En 2037, con un 40% del consumo procedente de los biocombustibles, los ahorros en emisión superarían el 45% del total (2,15 millones de toneladas. Si todo el parque utilizara este alcohol, las reducciones llegarían al 90%.

El combustible ya tiene una propuesta de nombre: Zumosoil, una propuesta que el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, sugirió a González Pons y que éste se comprometió a tener en cuenta.

Pero al margen del nombre, el hecho es que si el proyecto culmina con éxito, la Comunitat podrá acceder a un combustible más ecológico a partir de una materia prima muy abundante.

El bioetanol puede utilizarse como combustible para coches solo o mezclado con gasolina. El resultante se conoce como gasohol. La combinación más frecuentes son el E10 y el E85, que contienen el etanol al 10% y al 85%, respectivamente.

La E10 es la más utilizada en el mundo, ya que con esta proporción los motores de los coches no requieren ninguna modificación e incluso eleva el octanaje de la gasolina.

El E85 tiene un octanaje cercano a 105. Es algo más bajo que el etanol puro, pero mayor que el de la gasolina normal. Ya se están comercializando en países como Estados Unidos, Brasil o Suecia, entre otros, los vehículos FFV (Flexible Fuel Vehicles) o de combustibles flexibles con motores adaptados.

El proceso más común de elaboración es la fermentación para convertir azúcares en alcohol. Teóricamente, según los técnicos de Agricultura, puede obtenerse etanol de cualquier material orgánico que contenga azúcares y almidones, pero la disponibilidad de la fuente de biomasa determina la viabilidad comercial y por ello los productos son tan interesantes por su abundancia.

Técnicos de la Conselleria de Agricultura han trabajado para superar una serie de dificultades en el proceso de elaboración química y que permiten por primera vez fabricar biocombustible a partir de la naranja.


Fuente: biodieselspain.com

Zumosoil, el combustible del futuro

La utilización en los automóviles del bioetanol, elaborado a partir de la pulpa y la corteza de naranja, puede reducir un 90% las emisiones de CO2 respecto a la gasolina.

El proyecto impulsado en ESPAÑA para elaborar un biocombustible para automóviles a partir de la pulpa y corteza de las naranjas permitirá reducir hasta un 90% las emisiones de CO2. El ex vicepresidente de EE. UU. Al Gore propuso incluso un nombre: el zumosoil.

El bioetanol es un alcohol producido a partir de la fermentación de los azúcares que se encuentran en los vegetales. Se trata de un combustible con alto poder energético.

Una de sus primeras aplicaciones a los motores fue impulsado por Henry Ford que diseñó el Ford T para funcionar con etanol. Hasta los años 80 la principal motivación para fabricar este alcohol fue su uso como combustible alternativo para frenar la dependencia del crudo.

Ahora, se el interés se ha entrado en su menor impacto medioambiental. La combustión de bioetanol produce el mismo C02 que absorbió la planta en su crecimiento, con un equilibrio entre emisiones y la captura de este gas.

El Ciemat (Centro de Estudios Energético, Medioambientales y Tecnológicos) dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, calcula que el ahorro de emisiones de CO2 del ciclo del etanol E85 (el que se usará como combustible) es del 90% respecto a la gasolina, 170 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.

Según los cálculos realizados, si en 2017 el 12% del parque automovilístico consume bioetanol, las reducción de las emisiones de CO2 sería de 0,65 millones de toneladas, un 15% del total.

En 2037, con un 40% del consumo procedente de los biocombustibles, los ahorros en emisión superarían el 45% del total (2,15 millones de toneladas. Si todo el parque utilizara este alcohol, las reducciones llegarían al 90%.

El combustible ya tiene una propuesta de nombre: Zumosoil, una propuesta que el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore.

Pero al margen del nombre, el hecho es que si el proyecto culmina con éxito, se podrá acceder a un combustible más ecológico a partir de una materia prima muy abundante.

El bioetanol puede utilizarse como combustible para coches solo o mezclado con gasolina. El resultante se conoce como gasohol. La combinación más frecuentes son el E10 y el E85, que contienen el etanol al 10% y al 85%, respectivamente.

La E10 es la más utilizada en el mundo, ya que con esta proporción los motores de los coches no requieren ninguna modificación e incluso eleva el octanaje de la gasolina.

El E85 tiene un octanaje cercano a 105. Es algo más bajo que el etanol puro, pero mayor que el de la gasolina normal. Ya se están comercializando en países como Estados Unidos, Brasil o Suecia, entre otros, los vehículos FFV (Flexible Fuel Vehicles) o de combustibles flexibles con motores adaptados.

El proceso más común de elaboración es la fermentación para convertir azúcares en alcohol. Teóricamente se puede obtenerse etanol de cualquier material orgánico que contenga azúcares y almidones, pero la disponibilidad de la fuente de biomasa determina la viabilidad comercial y por ello los productos son tan interesantes por su abundancia.

Técnicos españoles han trabajado para superar una serie de dificultades en el proceso de elaboración química y que permiten por primera vez fabricar biocombustible a partir de la naranja.